lunes, 16 de julio de 2012
Mi primer viaje a Ixtapa con mi familia.
Por muchos años consecutivos y desde que tengo memoria, viajabamos mis papás, hermanos, unos tíos y mis primos.
Dos veces al año, viajabamos toda la familia a Manzanillo. Tengo muy claro el olor del ambiente a las 4 de la mañana, que era la hora en que saliamos.
Era mucha felicidad para todos el hecho de ir a la playa y para mi más por tener que faltar a clases, me prometía que regresando, estudiaría más para no reprobar más materias jajajaja.
El tiempo pasó y llegó un día en el que mis tíos no pudieron acompañarnos a nuestro viaje. Esta vez mi papá reservó en un hotel en Ixtapa Zihuatanejo.
Cuando nos dió la noticia, a mi la verdad no me agradó mucho la idea. Era una sensación extraña pues yo no conocía Ixtapa y temía que no me la pasara tan bien como en Manzanillo.
Mi mamá le propuso a mi papá que nos fueramos en avión ya que eran varias horas en carretera y sería un viaje muy pesado. Y al viajar en avión sería una experiencia que deberíamos de vivir Mariana mi hermana la menor y yo.
A mi papá no le agradó la idea...creo yo que le tiene miedo al avión y al gasto jejejeje...
Total que salimos nuevamente a las 4 de la mañana, pero ahora mis hermanos, mis papás y yo.
Yo extrañaba a mis tíos y a mi prima.
Recuerdo que me quedé dormido y desperté como a las 7 de la mañana con muchas ganas de vomitar.
Me estuve aguantando hasta que mis hermanos empezaron a quejarse de lo mismo.
En el momento en que le dijimos a mi papá, nos decía que no podía detenerse por ahí porque era muy peligroso por tanta curva, que en cuanto hubiera terrasería, lo haría. El punto es que nunca lo hizo y no bajaba la velocidad.
Yo sólo veía como mi hermana bajaba el vidrio de la ventana para que le diera el aire y disminuir lo revuelto de su estomago, mi hermano el mayor estaba igual y yo mucho peor!!
En un momento, veo a mi hermana buscar desesperada una bolsa donde venían los sandwiches, los sacó y empezó a vomitar jajajajajajajajajajajajaj....
Yo soy sumamente asquerosos desde pequeño y al ver como empezó a vomitar, le arrebaté la bolsa y lo hice ahí mismo jajajajaja....
Recuerdo que nos peleabamos por la bolsa con vomito porque si ella me veía, le daban ganas y obvio si yo la veía, me daban ganas a mi.
Ahorita me da mucha risa, pero en el momento era verdaderamente incomodo.
Todos ibamos muriendo de calor, y con mucho asco de tanta curva.
Cuando mi papá escuchó el hu..hu..huaggggg del vomito de los dos, empezó a regañarnos por no aguantarnos, pero mi mamá lo regañó a el.
Es una experiencia que nunca voy a olvidar, por todo, no sólo por el espantoso viaje, si no por que al llegar a Ixtapa y ver lo hermoso que era el mar, se convirtió en uno de los viajes más inolvidables de toda mi vida!
Jamás olvidaré los cangrejos ermitaños más grandes que he visto en toda mi vida, los colores de ellos, y lo bello de sus playas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario