El día de ayer me pasaron varias cosas, fue un día muy intenso y se las cuento rápiudo porque me dejaron un aprendizaje:
La primera es que por cosas del destino tuve la oportunidad de cenar con Silvia Pinal, mientras la escuchaba y la oía y mis nervios capricornianos me decían que tenía que irme porque era tarde y hoy tenía muchas cosas que hacer, pensé "Esta mujer ha trabajado con Buñuel, con el Indio Fernandez, con Pedro Infante. No puedo irme ¿Cuántas oportunidades voy a tener en la vida de estar cenando con Silvia Pinal?" Puede sonar idiota o superficial, pero conforme transcurría la noche me di cuenta de lo que significa esa mujer, de lo que provoca, ella dijo una frase tan humilde: "No sé como habrá salido la función de hoy, pero yo hice lo mejor que pude" Que alguien como Silvia Pinal diga algo así me pareció muy represntativo y me dio mucha emoción.
La segunda es que tuve una pelea muy grande con una de las personas que más admiro en el mundo, me dijo cosas que nadie me había dicho en la vida y estaba brutalmente enojado conmigo. Toda la semana me sentí como en otro planeta, pensaba y me ponía a llorar. Después de unos días pensé ¿Por qué me afecta tanto? y la realidad es que uno de mis sueños, actuales, es volverme como él, y el hecho de que me rechazara de manera tan brutal hizo que mis sueños se quebraran, la fragilidad de los sueños, lo que puede cambiar en un instante....
Hablando de lo que cambia en un instante, ayer también conocí a un chico de 25 que tiene cáncer desde los 19, un tumor que sale entre el pulmón y el corazón y me platicó su historia. Cada palabra que decía no podía parar de pensar en su valentía, su entereza, su coraje, y en todos los sueños que están depositados en él. El cáncer está erradicado, pero cada 3 meses llega "el día" como este chico le llama, en donde tiene que ir a hacerse estudios para ver si sigue bien o si la vida sigue jugando con él. Según los doctores tiene un cáncer de esos que se eliminan rápido, pero rápido vuelven a salir. Y de verdad, mientras lo oía, sólo escuchaba en cómo sus sueños se tratan de salud, pero también de esperanza. Él jamás dejó de hacer su vida normal, siguió estudiando, trabajando y dice que el cáncer no lo va a vencer. Que ha tenido días muy ocuros, días que no dejará de recordar jamás, pero que lo han hecho una persona sonriente y tranquila, una persona feliz.
Son 3 cosas que me han pasado esta semana que me han reacomodado en un lugar de vulnerabilidad en el que no me encontraba hace mucho tiempo, historias que me dejan pensando, qué tan caro salen los sueños? hasta dónde estoy dispuesto? cuánta entereza tengo para seguir adelante?
En fin....
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