lunes, 30 de julio de 2012

El Sábado regresé de Villahermosa después de ir a trabajar el fin de semana... Voy a describir lo que observé. El Vuelo salía 1:55 pm de Villahermosa, se retrasó y despegamos de ahí aproximadamente 40 minutos tarde. Llegaríamos al Distrito Federal a las 4:00 pm pero cuando estábamos bajando el avión hizo un movimiento muy brusco levantando de nuevo, ahí comenzó la turbulencia. Los pasajeros estaban nerviosos y quien podía se aferraba a los posa brazos de los asientos. La quietud y silencio del vuelo cambió a los murmullos, conversaciones nerviosas y falsas amabilidades que ocultaban el temor que todos sentían. En el pasillo de la fila 17, una viejita temblaba pero sin decir palabra. Su pulso parecía de maraquera y nadie sabía si eran nervios o Parkinson lo que la atacaba. A su lado, su esposo la tomaba de la mano más como a una niña temerosa que como a una pareja de toda la vida. Se limitaba a darle pequeños golpecitos para tranquilizarla. Al fondo del pasillo estaban las azafatas sentadas muy monas con sus uniformes azules, disimulando calma mientras los pasajeros buscaban una explicación de parte de ellas. El avión se movía entonces de un lado a otro mientras el sonido de las turbinas subía de volumen y el equilibrio se alternaba entre un ala y la otra. De pronto el capitán, con una voz serena y sexy se comunicaba por el altavoz: "Del aeropuerto de México nos reportan una alerta de w!#%$/]" y nadie entendió... El avión comenzó entonces a volar como un buitre alrededor del cadáver de un animal, esta vez era el aeropuerto. Había cierta estabilidad dentro de la turbulencia y el sonido incómodo de las turbinas forzando su tarea. La gente comenzaba a pararse "discreta" de sus asientos para devolver las papitas y la bebida que antes habían ofrecido las aeromozas en su "servicio de cortesía." Ellas tomaban ahora la palabra para decir: "Les recordamos que atravesamos una zona de turbulencia por lo que les pedimos que permanezcan en sus lugares, con cinturones abrochados y si se levantan sea para lo estrictamente necesario." Después de 45 minutos de volar como zopilote hambriento alrededor de la ciudad, las nubes parecían familiares. Un deja vú donde el interior del avión se oscurecía de repente y salía de nuevo a la luz mientras la viejita seguía poniendo a prueba la resistencia de su corazón. Era como una tortura física y todos se preguntaban: "¿le irá a dar un infarto?" El avión decidió entonces alzar el vuelo y comunicarse para decir: "Aterrizaremos en Toluca." Con casi 2 horas y media de retraso el vuelo aterrizó en la tierra que vio unir sus vidas a "La Gaviota" y a "copetín." La cuasi familia presidencial de la cual hablaremos más ampliamente el sexenio que viene. Uno, dos, tres vuelos desviados. Culiacán, Villahermosa, Ixtapa y la insuficiente pero "internacional" terminal se había vuelto un caos. Casi dos horas de espera mientras la gente ansiaba sus maletas, sabiendo que tendría que pagar un transporte de los $200 a $500 pesos porque la "falla" no era responsabilidad de la aerolínea. Una mujer menudita de chaleco amarillo se volvió el blanco del miedo canalizado en altanería. Varios hombres mayores le gritaban el retraso en sus "valiosas agendas" mientras ella, rebasada por la multitud y los reclamos, se refugiaba en los sexys policías federales que entraron a defenderla. Niños sentados en el carrousel de las maletas, señoras encopetadas con su sombrero de ala ancha contra el sol veían cómo el cielo se caía con una lluvia que terminó por cortar la luz de la terminal... La planta entró rápidamente al rescate y volvió a iluminar la sala. Y aquellos que nos bajamos nos seguimos preguntando, ¿habrá resistido el corazón de la viejecilla? Esperemos que sí porque cualquier falla sería ajena a la aerolínea y los gastos funerarios correrían por parte de los familiares. Con tal experiencia, ¿volvería a volar?

Cuau

martes, 24 de julio de 2012

No todos los viajes son por placer


Un evento que marcó indudablemente mi vida fue un viaje inesperado de una semana que tomaron mis Papás. Primero volaron a los Angeles y luego a Guadalajara (La prima hermana de mi Mamá ) Fue uno de los acontecimientos más trágicos para toda la familia de mi Mamá. Y sí, en efecto no todos los viajes son necesariamente de placer.

Yo tenía 6 años y mi hermana 5, por alguna razón mi hermano mayor (de 10 años) se quedó esa semana con no recuerdo quién, el caso es que nos separaron. Mi hermana menor y yo pasaríamos la semana con mi abuela Paterna... (Cabe destacar que nosotras no comprendíamos muy bien lo que estaba pasando, sólo entendíamos que mis Papás tenían que viajar y no podíamos ir con ellos)
Para no darle muchas vueltas, nosotras teníamos amigos en casa de mi abuela Paterna porque ibamos cada domingo, a mitad de la semana nos "alejamos" más de lo permitido (yo le calculo 6 casas más allá de lo permitido por mi abuela) y cuando volvímos, mi abuela nos castigó (a nosotras y a nuestros amigos con los brazos arriba pegados a la pared de su patio hasta que ella dijera que era suficiente.) Cuando ella se dio vuelta para entrar a su casa, mi hermana le sacó la lengua, todos se empezaron a reír y mi abuela se dio cuenta.
Tomó a mi hermana del brazo (agresivamente) yo me metí a defenderla para que la soltara y por consiguiente me llevó a mi también, nos encerró en la cocina, frente a nosotras calentó una cuchara de madera hasta que le salio aceite y... Nos pegó en las manos, brazos (y bueno no recuerdo exactamente) sólo recuerdo claramente las manos y brazos pero recuerdo que nos dio muchos golpes con la cuchara de madera caliente... Los siguientes días fueron un infierno, lo único que queríamos era regresar con mis Papás. Para sumarle al númerito, mi abela nos amenazó, dijo que si les decíamos a mis Papás ella negaría todo y le creerían a ella.

Es impresionante pero, mi hermana y yo nos guardamos esa historia por 5 años. Hasta que un día se lo dijimos a mi Mamá y... Bueno, ya se imaginaran que ahí ardio TROYA!!!

No recuerdo en qué momento de mi vida perdoné a mi abuela, en definitiva nunca se borró ese hecho y jamás ha ocupado un lugar destacado en mi corazón. La estimo por "ser mi abuela", siempre ha sido la abuela mala, y con lo maravillosa que es mi abuela Materna, siempre pensé que tener abuela paterna o no era lo de menos.

Angie

lunes, 23 de julio de 2012


Hola a todos!!!! Lo logreeee!!!! Ya sé cómo escribir yo solita en el blog jejeje.

Bueno antes que nada les quiero compartir que estoy muy feliz porque hace mas de 60 días me puse un reto que me costo mucho trabajo cumplir y lo logré, digo que fue difícil porque justo me enfrenté a las cosas que más me cuestan en la vida, disciplina, constancia y voluntad, porque siempre o bueno casi siempre ante cualquier cosa de la que no estoy muy convencida, entra mi cabeza y empieza muy fácilmente y muy eficientemente a generar los pretextos perfectos de por qué no es buena idea hacer  cualquier cosa que este pensando iniciar o arriesgarme. y con este reto me paso muchas veces eso, he de confesar que sucumbí a esos pensamientos muchas veces y entonces “aflojaba la cuerda”, pero tarde o temprano, al final del reto, yo sabía que necesitaba terminarlo, porque no iba a rendirme faltando tan poco, después de ya un largo camino; no podría vivir con eso. Y ya muy cansada con mucho dolor en el cuerpo (algo soportable, claro) el día 60 del reto, lo logree!!!!! Y soy muy feliz por eso, fui encontrando muchas lecciones en el camino, ahora es cuestión de practicarlas diario, y poco a poco darlas por aprendidas, pero nunca dar por hecho nada, ahora mejor que nunca sé que las mejores cosas de la vida se logran con disciplina, constancia y voluntad, así que seguiré trabajando en eso.

Entrando en ya en materia, pues de un viaje muy desastroso del que me acuerdo fue uno a Morelia, teníamos como 7 años mi hermana y yo, iba casi toda mi familia en una camioneta, y el camino de ida fue para todos pero seguramente en especial para mis primas pubertas la carretera al infierno jajaja porque mi hermana y yo vomitamos todo el camino y digo literal todo el camino, yo no se de dónde salía tanta cosa si lo hicimos todo el camino. Recuerdo bolsas de plástico, ropa sucia, cambios y cambios de ropa jajaja, pobres. Y llegando a Morelia bajamos a no se que y al subirnos a la camioneta en la parte de atrás, me agarro de la puerta para subirme y justo mi tía cierra su puerta (la del copiloto) y me machuca 4 de mis 5 preciosos dedos. Viaje de terror!

Otro viaje de terror cuando tenía 11 años, fue cuando fuimos a una boda familiar a Veracruz, tantoyuca para ser exactos, y por qué no, me quedo yo en el cuarto con mis abuelitos, después de pasar un rato espantoso en a boda por el calor del infierno… a la hora de dormir mi abuelito comenzó:  hija, tengo frío apaga el aire y ahí voy a apagarlo 15 minutos después, hija tengo mucho calor prende el aire, y me levante a apagarlo y un ratito después… y así toda la noche, en ese viaje no comí bien porque no me cae nada bien la comida típica de la sierra, no dormí nada, me derretía de calor y nunca regrese ni pienso hacerlo….
Creo que mis viajes han mejorado a partir de que tengo el control de ellos, no se,  decidir el destino, cuándo, con quién y esas cosas.

Cuando fui por primera vez a Estados unidos, tenía 13 años  allá cumple 14. La cosa es que no sabía hablar muy bien ingles, pero eso lo se ahora, porque cuando fui me acuerdo que yo sentía que era poco menos que una doctora en el idioma y me comunicaba con todo el mundo, o por lo menos eso yo creía,  lo mejor de todo es que  si obtenía todo lo que necesitaba o quería, desafortunadamente con el tiempo adquirí la conciencia de no “hacer el ridículo” y creo que muy pocas veces o ya nunca me he desenvuelto tan seguramente hablando otro idioma. :C!  Que horror perder esa seguridad de niños, o perderla en general, supongo que es por no querer sentir la pena de que alguien se burle o algo asi…

Me acorde de un día que fuimos a un parque y mi hermana de tanto reír se hizo pipi encima de una de mis primas, al ver eso yo no podía parar de reirme, mientras mi prima lloraba por que estaba toda mojada y lo peor  para ellas es que nos tuvimos que regresar a casa caminando con mi hermana y mi prima empapadas.
Del amor por el momento no tengo nada que escribir…. Jejeje

Tengo que regresar a casa así que volveré en otro momento para mas historias de todo tipo, saludos a todos! 
Cristina Z

domingo, 22 de julio de 2012

Escribiendo desde el avión

Un viaje me cambió la vida. Cuando tenía 17 años fui intercambista. Me gradué de la prepa y me fui a Suiza durante un año. Fue una de esas experiencias que marcan un antes y un después en la vida. Llegué de pronto, siendo todavía un adolescente, a un país del otro lado del mundo donde no conocía a nadie y sin entender una sola palabra.  En el vuelo de ida tenía que hacer una escala (creo que fue en Atlanta) y no tenía mucho tiempo entre un vuelo y otro. Llegué corriendo a un módulo de información preguntando y la conversación se dio más o menos así:  -Dónde sale el vuelo a Suiza?!! -A dónde? -A Suiza!!! -Sí, pero a donde? -A SUIZA!!!! -SÍ! PERO A DÓNDE???!!! -Ah... A Zurich por favor... Nunca más volví a sentirme perdido en un aeropuerto.  Estar lejos de mi casa, mi familia y todo lo que conocía me ayudó a darle perspectiva a las cosas. Durante ese año fue la primera vez que me sentí valioso, sentirme exótico no era algo a lo que yo estaba acostumbrado. Dicen que los artistas solemos ser niños tristes. Y por lo menos en mi caso así fue, siempre me sentí fuera de lugar en todos lados. Mi intercambio le dio la vuelta a eso. Dejé de avergonzarme por ser diferente y empecé a sentirme orgulloso de ser especial. Le perdí un poco el miedo a los cambios, a lo inesperado, a lo nuevo. Eso es lo que significan para mi los aeropuertos: una aventura nueva. Siempre tengo esta sensación de "juguete nuevo" cuando sé que voy a tomar un avión. Aún cuando han significado cosas tristes, como cuando regresé de Suiza y dejé toda la gente y las cosas que me transformaron la vida, siempre me emociona la idea de un nuevo capítulo.  José Ramón 

martes, 17 de julio de 2012

CABUTLI LIMENES

Hace exactamente un año viajé con mi mejor amigo a Europa. Más o menos por estos días pero hace un año estábamos en Venecia. Llegamos como a las 11 pm en tren desde Florencia y sólo teníamos un mapa y la dirección del hostal. Para esa hora ya casi todo estaba cerrado, sólo estaban abiertos algunos locales turísticos cercanos a la estación de trenes. Caminamos un buen rato por los callejones de Venecia hasta que encontramos el hostal. Cuando por fin encontramos el hostal, el tipo de la recepción estaba peleando de modo muy grosero con un turista que se quejaba por algo del servicio. El tipo de la recepción nos dijo "cerramos a las 12 am la recepción y volvemos a abrir hasta mañana." Teníamos un cuarto con dos camas y baño propio. Sólo estaríamos un día porque nos habían dicho "la ciudad no es tan grande y realmente no hay mucho que ver..." decidimos pasar ahí sólo una noche y al día siguiente viajar a Budapest, la ciudad que más emocionaba a Alejandro. Acomodamos nuestras cosas de baño y sacamos la muda de ropa para el recorrido del día siguiente, nos fuimos a dormir. El calor adentro del cuarto era insoportable, dormimos en calzones y con la ventana abierta para que entrara algo de aire. Más tarde sentí un dolor muy intenso en uno de los testículos, era tan intenso que no identificaba si el dolor era en el testículo o más abajo pero me dolía muchísimo y eso fue lo que me despertó. Desperté y comencé a quejarme muy bajito, no quería despertar a Alejandro y pensé que el dolor se me pasaría en cualquier rato, empecé respirando muy profundo. Respiraba profundo tratando de llevar la respiración a la zona del dolor, como me enseñaron en la escuela...pero el dolor no cedía. Después ya no aguantaba y me quejaba más fuerte. Alejandro me escuchó y se levantó, como pude le dije más o menos lo que sentía y me veía retorcerme de dolor en la cama tratando de no gritar. El dolor era horrible, ahora entiendo la fuerza cuando dicen "eres como un dolor de huevo..." Alejandro se asustó mucho y me dijo "¿qué hacemos?" "¡Vamos a un hospital!" No me acuerdo qué le dije exactamente pero pensaba que si nos había costado tanto trabajo llegar al hostal, encontrar gente en la calle y la recepción estaba cerrada pues iba  ser casi imposible llegar a una clínica y hospital a las tres de la mañana... Le dije "No te preocupes, se me tiene que pasar" y así estuve como 1 hora, supongo, respirando para que el dolor se fuera. Para ese momento ya había llorado, literal, del dolor pero poco a poco fue cediendo hasta que así me fui quedando dormido. Al día siguiente desperté sin molestias y recorrimos Venecia, ése era nuestro último día del viaje en Italia y nos comimos un helado antes de tomar el tren a Budapest. ¡¡¡Qué helados!!! No quise ir al médico durante el día porque no le veía el caso y no pensé que el dolor se iba a repetir. Terminamos Venecia y tomamos el tren, sería el más largo de todo el viaje, entre 8 y 12 horas para llegar hasta Budapest, Hungría. Tomamos el tren, de segunda clase. Por ahorrarnos dinero y para no perder más tiempo escogimos ése. Era un tren que hacía varias paradas, los asientos venían por grupos de 4 personas. Dos asientos frente a otros dos y era tan difícil acomodarse y mucho más el poder dormir... En ese viaje conocimos a 4 chicos de Londres que viajaban por haber terminado la preparatoria o su equivalente. Eran 3 chavos y una chava, estaban bastante interesados en escuchar la visión política de México de boca de unos mexicanos. Y así fue...nos escucharon y compartieron muchos de nuestros puntos, también viajó con nosotros un chavo alemás, Jacob. "Yacob" nos insistía porque no soy americano, ellos dicen "Yeicob" pero yo soy alemán, es "Yacob" así como se escribe. En su perfecto español, mejor que el de Alejandro, nos contó el tiempo que vivió en España en una región del campo trabajando y viviendo con una familia mientras estudiaba no sé qué...Nos hablaba de que no le importaba ser millonario sino vivir una buena vida y viajar era parte de eso, conocía prácticamente todo Europa y ahora sólo le faltaba...no recuerdo. Algún país extraño de Europa del Este. Jacob tenía 18 años, era un chavito y hablaba de una manera muy interesante, informada y madura. Cuando empecé a sentir el dolor estábamos en plena plática con los ingleses y con Jacob. Quise respirar y ver si se pasaba pero no fue así, el tren venía hasta la madre de gente de todos lados que de por sí ya nos veían feo por estar hablando a la hora de dormir. El dolor había subido ahora hasta el abdomen bajo y a un costado. Llegué a pensar que era el apéndice, luego estreñimiento (cosa que nunca me da pero pensé que por las condiciones del viaje era eso) y pensé mil cosas pero el dolor seguía muy fuerte. La chava inglesa me cambió el asiento para ir en el mismo sentido de la marcha del tren y no de espaldas. Decía que eso podía ayudar. Luego Jacob, que ya leía un libro, me veía y me ofreció una pastilla para el dolor. Me la tomé y empecé a caminar por el tren para que pasara el dolor, iba al baño una y otra vez para ver si "hacía" creyendo que era estreñimiento. ¡No pasaba nada! Para ese momento ya se me nublaba la razón, estaba mega emputado porque sólo a mí podía darme un dolor tan pinche fuerte y molesto en un tren de casi 10 horas, atascado de gente que no habla mi idioma y sin poder gritar ni salir corriendo de ahí. Cuando se hizo de noche abríamos la cortina para ver por la ventana el camino del tren, ya no eran los paisajes italianos ni españoles que de algún modo son bonitos y amigables. Veía cercas de alambres o casas muy jodidas a la orilla del tren, ya no era la Europa turística ni bonita, cada que entrábamos a un territorio nuevo o a no sé qué, se subían al tren unos changos y changas blancos con cara de celadores de reclusorio que te pedía de manera muy directa que enseñaras el pasaporte. Cuando el dolor se hizo más fuerte me salí de ese vagón y entré al del restaurante. Ahí estaba en silencio, me senté en uno de los gabinetes y acosté mi cabeza sobre la mesa, me sentía más tranquilo. En eso alguien despertó unas mesas más adelante, era la encargada del restaurante, me dijo que estaba cerrado y que no podía estar ahí. Le dije que me sentía mal y me dijo que buscara a alguien encargado del tren pero que no podía estar ahí. Entonces me salí y me senté en el espacio libre entre los dos vagones, junto a la puerta para bajar del tren. Ahí corría mucho aire y estaba más frío e incómodo. De todos modos me senté en el suelo aguantando el dolor, al rato salió la misma mujer del restaurante y me dijo "no puedes estar aquí, regresa a tu asiento" le dije que me sentía mal y que necesitaba estar ahí sentado porque tenía mucho dolor. Le dije que probablemente era algo del riñón, empezó a ponerse de malas y me dijo otra vez que no podía estar ahí. Le dije que me sentía mal, me dijo que no le importaba, entonces me empezó a gritar y dejé de contestarle y de mirarla. Empezó a hablarme muy feo y entonces volteé y le dije: "No voy a hablar contigo, que venga alguien más a decirme que no puedo estar aquí pero no tú. Contigo no voy a hablar." Le hablé fuerte y ella no dejó de gritarme, se volvió loca. En ese momento el tren se paró y subieron varios policías, soldados o no sé qué y escucharon el desmadre. No sé qué le preguntaron y ella no sé qué les dijo, ellos estaban armados. Uno de ellos empezó a gritarme (como militar) y me dijo: "Baje del tren, ahora." Me paré y estaba muy emputado, ellos me echaban luz con unas lámparas y la gente del tren que estaba cerca veía por la puerta el desmadre. Mis amigos, ni enterados. Bajé del tren y llorando de coraje les expliqué lo que me pasaba y ellos se miraron como entendiendo ahora, vieron mi pasaporte y me dejaron subir. Yo sólo decía "pinche vieja, pinche vieja puta, pinche vieja" y ellos no me entendían. Subí al tren y uno de ellos se acercó a la tipa y le dijo no sé qué. Me regresé al asiento y le conté a Alejandro lo que me pasó. Al medio día siguiente llegamos a Budapest. No salí en dos día del hostal por el dolor, le dije a Alex que fuera él a conocer la ciudad. Llamé a la embajada y me consiguieron una cita en un hospital. Fui y el primer día me dijeron que el dr ya se había ido que volviera al día siguiente. Ese día me aguanté el dolor con pastillas, volví al hospital y me dijeron que el dr ese día no llegaba. Dos días seguidos que me dejaban plantado. Llamé otra vez a la embajada y me dijeron que ahora me mandarían a un hospital privado, más caro pero seguro me atendían. El de la embajada se ofreció a llevarme. Tomé un camión al barrio donde estaba la embajada mexicana. Una casa chica pero muy bonita en un barrio como Las Lomas pero de Budapest, esperé en una banca de la calle y salió el chavo que me acompañó. Llegamos al hospital y cuando por fin el dr me atendió me dijo que era un cálculo renal. Me inyectó para calmar el dolor y me mandó a tomar mucha cerveza y a brincar para facilitar que la piedra saliera. También tomé algo para ayudar a que la piedra se desintegrara. Cuando me dieron mi nota y mi receta vi que mi nombre estaba mal escrito. En vez de "Jiménez Vargas Cuahutli" decía "Limenes Burgus Cabutli" ésa fue la joda durante el resto del viaje que me hizo Alejandro.

lunes, 16 de julio de 2012

Mi primer viaje a Ixtapa con mi familia.


Por muchos años consecutivos y desde que tengo memoria, viajabamos mis papás, hermanos, unos tíos y mis primos.
Dos veces al año, viajabamos toda la familia a Manzanillo. Tengo muy claro el olor del ambiente a las 4 de la mañana, que era la hora en que saliamos.
Era mucha felicidad para todos el hecho de ir a la playa y para mi más por tener que faltar a clases, me prometía que regresando, estudiaría más para no reprobar más materias jajajaja.


El tiempo pasó y llegó un día en el que mis tíos no pudieron acompañarnos a nuestro viaje. Esta vez mi papá reservó en un hotel en Ixtapa Zihuatanejo.
Cuando nos dió la noticia, a mi la verdad no me agradó mucho la idea. Era una sensación extraña pues yo no conocía Ixtapa y temía que no me la pasara tan bien como en Manzanillo.
Mi mamá le propuso a mi papá que nos fueramos en avión ya que eran varias horas en carretera y sería un viaje muy pesado. Y al viajar en avión sería una experiencia que deberíamos de vivir Mariana mi hermana la menor y yo.
A mi papá no le agradó la idea...creo yo que le tiene miedo al avión y al gasto jejejeje...
Total que salimos nuevamente a las 4 de la mañana, pero ahora mis hermanos, mis papás y yo. 
Yo extrañaba a mis tíos y a mi prima.
Recuerdo que me quedé dormido y desperté como a las 7 de la mañana con muchas ganas de vomitar.
Me estuve aguantando hasta que mis hermanos empezaron a quejarse de lo mismo.
En el momento en que le dijimos a mi papá, nos decía que no podía detenerse por ahí porque era muy peligroso por tanta curva, que en cuanto hubiera terrasería, lo haría. El punto es que nunca lo hizo y no bajaba la velocidad.
Yo sólo veía como mi hermana bajaba el vidrio de la ventana para que le diera el aire y disminuir lo revuelto de su estomago, mi hermano el mayor estaba igual y yo mucho peor!!
En un momento, veo a mi hermana buscar desesperada una bolsa donde venían los sandwiches, los sacó y empezó a vomitar jajajajajajajajajajajajaj....
Yo soy sumamente asquerosos desde pequeño y al ver como empezó a vomitar, le arrebaté la bolsa y lo hice ahí mismo jajajajaja....
Recuerdo que nos peleabamos por la bolsa con vomito porque si ella me veía, le daban ganas y obvio si yo la veía, me daban ganas a mi.
Ahorita me da mucha risa, pero en el momento era verdaderamente incomodo.
Todos ibamos muriendo de calor, y con mucho asco de tanta curva.
Cuando mi papá escuchó el  hu..hu..huaggggg del vomito de los dos, empezó a regañarnos por no aguantarnos, pero mi mamá lo regañó a el.
Es una experiencia que nunca voy a olvidar, por todo, no sólo por el espantoso viaje, si no por que al llegar a Ixtapa y ver lo hermoso que era el mar, se convirtió en uno de los viajes más inolvidables de toda mi vida!
Jamás olvidaré los cangrejos ermitaños más grandes que he visto en toda mi vida, los colores de ellos, y lo bello de sus playas.
Hola a todos, me encanta leerlos porque conozco mas de ustedes y
Los conozco mejor, pues por el momento me acorde que durante el propedéutico para entrar a casa azul yo viajaba diariamente de Pachuca para el D.F. y pues despertar a las 4 de la mañana no me permitía mucho glamour pero bueno siempre lo mejor arreglada que podía, pero cómoda para las actividades del día.

Pues resulta que uno de esos días ya estaba subida en el ADO y acomodada en mi lugar, cuando se sienta junto a mi uno de los chicos que me encantaaabaaaa y del que había estado {enamorada. A el lo había conocido anos antes, entonces cual adolecente tardía  jejeje me puse muy nerviosa y ya saben los miles de pensamientos que surgen, me preguntaba le hablo no le hablo… y bueno el pequeño detalle es que eran las 5 am y pues obvio solo queríamos dormir y claro que yo me acomode como una dama y solo recargue ligeramente mi cabeza hacia un lado para dormir cual princesa, creo que hasta con una ligera sonrisa y así me quede durante todo el camino sin haber descansado claro. Jajaja se preguntaran por que es raro ah pues porque regularmente yo me dejaba poseer por el sueño abrasador de tantas desveladas y dormía hasta quedar prácticamente doblada y babeando claro de lo profundo que me dormía , despertaba prácticamente recargada en las piernas de mi compañero de asiento un total desconocido si es que no me tocaba ir sola. pero el coqueteo es el coqueteo y claro que el susodicho tenia que darse cuenta del error que había cometido al no pelarme años antes jajajajajajaja

Atte Cristina.

sábado, 14 de julio de 2012


Viajes viajes.

Nunca he perdido un vuelo, ni he olvidado mi billete de pasaje.

1.       Recuerdo encontrarme a un maestro de inglés en una estación de tren en Inglaterra y solo nos saludamos, pero al despedirse me dijo “te deseo una vida feliz” y nunca lo olvidé porque en ese momento hice consciente por primera vez que existe mucha gente que jamás volveré a ver.

2.       Mis peores angustias al viajar han sido tan comunes como ir corriendo desesperadamente con mochila y maletas pesadísimas intentando atravesar un aeropuerto gigantesco y desconocido para agarrar un vuelo de conexión; una vez querían cobrarme un DINERAL por sobre peso y yo no tenía ni un pinche peso para pagar, sufrí mucho!! Y creo que la señorita del mostrador (una de tantas que me escucharon) se dio cuenta y fue personalmente a hablar con su  jefa y me dejaron subir al avión, para este momento yo ya tenía un hematoma que pintaba a pie fracturado porque mi maleta me cayó encima, y la maleta era verdaderamente pesada, ni siquiera la podía jalar, debía estar vertical y así empujarla,  yo no quería examinar dicho moretónsononon  porque no tenía opción ni tiempo de convalecer, estaba sola en el mundo y tenía que hacerme cargo de la situación.



3.       Uno de los viajes más extraños  que hice fue ir a esquiar (en esta época de Inglaterra), una bola de mexicanas dijeron “oigan vamos a esquiar” y todas dijimos “ok” sólo nos preocupamos por comprar un boleto de avión a suiza y así nos fuimos, llegamos al aeropuerto y le dijimos a un taxista “llévenos a un lugar para esquiar” el taxista nos dijo que no era época de esquiar en los alrededores pero si queríamos nos llevaba a un lugar un poco más lejos (como a 2 horas) y dijimos “ok”, el chiste es que terminamos en Francia, en el camino nos paramos en un mc donalds y las empleadas nos estafaron porque se dieron cuenta que las pinches mexicaines no tenían idea de en qué país estaban, y en ese entonces cada país tenía su moneda, era una completa inconsciencia, la verdadera importancia y divertimento de los viajes que hicimos en esa época era empedarnos en donde fuera y salir a lo guey a donde cayera, este pinche viaje de sky fue una pesadilla, el lugar y el hotel eran divinos pero la experiencia de esquiar era una verdadera mierda, y más porque la mayoría no tenía idea de cómo se hacía y encima de todo nos metimos en una pista profesional, por supuesto que de milagro nadie salió muerta o con algo roto, yo baje la montaña literalmente de rodillas, con una angustia que no me cabía en el cuerpo, y a la hora de subir OHHHHHHHHHHHH la pesadilla continuaba porque me fue imposible sostenerme en las madres que te tiran, asi que terminé en medio de la montaña, me quite los esquís y comencé a subir, estábamos a  menos 32 o algo asi, ya no se! Pero afortunadamente me encontré a 3 de mis amigas en la misma situación y nos acompañamos, nos avisábamos unas a otras que debíamos taparnos un cacho de oreja porque la traíamos morada, dábamos 3 pasos y caíamos absolutamente fatigadas, la altura estaba cabrona y en un momento dijimos “ y si nos quedamos ya a descansar, y si nos dejamos ya morir?” ya no había gente esquiando, oscurecía y la nieve empezaba a revolotear, fue horrible, afortunadamente subimos y decidimos no intentarlo al día siguiente.



4.       Me he enamorado de las maneras más estúpidas en viajes, la primera fue de un sudafricano (Wayne Silverman) como 5 años más grande que yo, fue en un tour por Europa, el guey sólo me besuqueó en navidad y como yo estaba absolutamente ebria no recuerdo muchos detalles, solo recuerdo estar sentada en sus piernas, en pijama, en el pasillo que llevaba al teleférico (porque estábamos en un hotel en la cima de una montaña nevada), recuerdo sus besos y regresar a “la fiesta” y ya todo había terminado, sólo restaban mis amigas y hermano también ahogados; recuerdo regresar al cuarto y ver sangre en las sabanas, en la confusión de embriaguez nadie pudo descubrir de donde había llegado esa sangre ahí, porque algunos también la traíamos en la ropa, fue hasta el día siguiente que descubrimos que mi amiga traía el codo hecho mierda porque se cayeron en la borrachera pero estábamos en tal estado que no sintió nada, yo sentí muchísima pena de ver a Wayne en el desayuno, y el resto del tour yo estuve enamorada de él, él se daba sus besos con cualquiera en el lugar que llegáramos pero yo permanecí siempre enganchada a su linda sonrisa jajajaja. Regresando a Londres yo quería despedirme de él, pero mi hermano lo odiaba ya para entonces, y no me dejó volverme a acercar a él, así que caminé dejando a todos atrás y cuando volteé recuerdo ver su cara mirándome alejarme y su manita que me hizo un discreto “Adiós”; no pude despedirme por miedosa! / también a mis 25 añitos me obsesioné con un Francés  de 23; Fue en una fiesta de un equipo de rugby en  no recuerdo qué ciudad pero el chiste es que debíamos aguantar toda la noche allá para regresar en el primer tren de la mañana a la casa de mi amiga, decidimos entonces ponernos hasta la madre para aguantar :D, la fiesta fue en una fortaleza a la que subías en teleférico tmb, arriba vi a un chico encantador, y me acerque  a él para hacérselo saber hasta que ya estaba muy peda, él solo dijo “merci” MERCI?!!! Chaaaaaaaaale!!! Me cuesta tanto acercarme para que me digas MERCI?!!!! El chiste es que el terminé (no sé cómo) dándome mis besotes con el chico (también del equipo)  que me servía los tragos, sólo recuerdo sentir que estaba enamorada de él jajajajajaja, era muy tierno jajajajaja y más jajajaja, se preocupó por mi siempre, porque no me cayera, porque no perdiera a mis amigos jajajja, yo estaba TAN borracha que no me acordaba como hablar francés y el inglés lo hablaba muy pendejamente, el guey hablaba pésimo ingles asi que no se cómo pero yo sentía que la comunicación fluía, recuerdo caminar con él de la mano hacia la estación de tren, comprar unas gomitas en la maquina porque teníamos hambre UNAS GOMITAS!!!! Pfffff, lo que recuerdo mejor es estar fajoteando delicioso jajajaja en el andén totalmente desierto, y si él en ese momento me hubiera dicho vámonos a mi casa, yo sin saber siquiera su nombre me hubiera ido sin pensarlo, recuerdo que me contó cosas muy intimas y enternecedoras, y recuerdo no querer separarme de él cuando llegó el momento de subirme al camión, mi amiga casi me llevaba del cabello, al sig. Día no recordaba su nombre pero tenía su olor en toda mi ropa y tuve una necesidad brutal de volverlo a ver (cosa que jamás pasó), no tenía modo de rastrearlo, hice todo lo que una buena enferma hace cuando se obsesiona, pero nada me  dio resultado para dar con él, no recordaba ni siquiera bien su cara pero yo sentía que hubo algo genuino y bonito en medio de la perdición y las gomitas. / uffff y así tengo varias, de amores un poco pendejillos pero ya  me está dando pena escribir tanto…

Hasta la próxima.



Ah! Soy Aileen (por si no se habían dado cuenta)


miércoles, 11 de julio de 2012

Fue en la adolescencia, en el paso de la primaria a la secundaria. Ese encuentro con la sexualidad fue muy joven, nació así nomás, de repente y de madrazo. Un chavito inseguro, tímido, muy poco comunicativo. Fue en las vacaciones antes de entrar a la secundaria cuando se dio cuenta que le gustaba otro como él. Era tan natural en su cabeza pero sabía que confesarlo era impensable. Unas vacaciones familiares a la playa fueron donde la hormona terminó de explotar. Precisamente en la playa, precisamente en la familia... Fue la primera vez que experimentó que algo como el sexo le podía volar la cabeza, dejarlo sin criterio, éste simplemente desaparecía y el control lo tenía algo más, el cuerpo. Mal tino, mala alineación de los astros, mala suerte. El primer encuentro, el primero de muchos sucedió con uno de su misma sangre, con un primo hermano. Fue algo meramente sexual, carnal, pasional, le llaman de muchas maneras. En un adolescente de 12 años esas palabras pueden sonar irreales, exageradas o artificiales pero así fue realmente. El problema vino después, cuando se terminaba la cama y empezaba todo lo demás. En la cama sólo hubo placer y fascinación. Parecía un acuerdo bien establecido aunque nunca se usó la palabra. Pero después de "terminar" siempre venía esa sensación amarga en el estómago, esa necesidad de fingir demencia y pretender que nunca pasó. Ganas de quitar esa incomodidad al estar cerca frente a los demás o de saber que había algo que ocultar. Creo que era culpa. Y aunque el remordimiento fuera tan grande también lo era el placer y por eso nada parecía terminar. Sólo se extendía y se volvía cada día más incómodo y más violento. Eran las vacaciones el espacio perfecto para que todo eso sucediera. La justificación perfecta para estar juntos, pues era natural en la familia, pero el momento ideal para escapar de todos y meternos en la cama. Era una sensación de vértigo, del placer a la culpa, de la máxima culpa al máximo placer. Había algo adictivo y destructivo en eso que terminó por romperlo todo. Así pasó entre estos dos...hoy evitan cualquier posibilidad de estar cerca incluso en vacaciones. Pasaron más de 10 años y eso queda ya muy lejos en la memoria aunque sigue pareciendo escandaloso incluso para ellos mismos, su propio secreto.

Cuauh. 
El primer viaje que recuerdo es con mis papás y hermano a Palenque. Está muy cerca de Villahermosa como a una hora y media por carretera. Yo estaba muy chico, nos quedamos en uno de los pocos hoteles que había en esa época, es un lugar que años después he vuelto a visitar. Y sigue prácticamente igual, es un terreno muy amplio y tiene varios espacios. En ese viaje recuerdo que conocimos a una familia europea. Los padres eran más o menos contemporáneos de mis papás y el hijo que tenían era más o menos contemporáneo mío y de mi hermano. Por lo que más recuerdo ese viaje es por la atracción o entusiasmo que me provocó conocer a ese niño tan diferente a mí o quizá ya era un primer signo de algo que me iba a quedar más claro muchos años después...Ahora ni siquiera me acuerdo de su nombre, estoy seguro que hace unos años todavía lo hubiera recordado pero ya se me borró. Era un niño muy bonito, así lo recuerdo y  de algún modo me gustaba...

Cuau

martes, 10 de julio de 2012

Bueno, pues yo al igual a la mayoría y si no a todos siempre me veo el escenario satisfecho de mi trabajo en una obra de teatro. La sensación de hacer lo que te gusta y de dar todo de ti, es la sensación de mis sueños, ese gozo de cuando la gente reconoce tu esfuerzo y el talento.
El reconocimiento de tu trabajo porque le cambiaste la vida a alguien, que lo hiciste sentir algo que les cambio la vida (siempre a mejor), es el regalo que te da el publico.
Ya haciendo Teatro, cine o televisión, los hiciste vibrar, soñar y vivir. 
Yo después de reconocerme poco expresivo, siento dentro de mi la gran capacidad de sentir emociones que se desbordan. Para mi mis emociones pueden crecer tanto que mi cuerpo no los soportaría, me tumbarían y se que es difícil levantarme. Pero en la actuación puedo sacarlas sabiendo que después de un corte, se terminan.





Ollantay lanzi

lunes, 9 de julio de 2012

El día de ayer me pasaron varias cosas, fue un día muy intenso y se las cuento rápiudo porque me dejaron un aprendizaje:

La primera es que por cosas del destino tuve la oportunidad de cenar con Silvia Pinal, mientras la escuchaba y la oía y mis nervios capricornianos me decían que tenía que irme porque era tarde y hoy tenía muchas cosas que hacer, pensé "Esta mujer ha trabajado con Buñuel, con el Indio Fernandez, con Pedro Infante. No puedo irme ¿Cuántas oportunidades voy a tener en la vida de estar cenando con Silvia Pinal?" Puede sonar idiota o superficial, pero conforme transcurría la noche me di cuenta de lo que significa esa mujer, de lo que provoca, ella dijo una frase tan humilde: "No sé como habrá salido la función de hoy, pero yo hice lo mejor que pude" Que alguien como Silvia Pinal diga algo así me pareció muy represntativo y me dio mucha emoción.
La segunda es que tuve una pelea muy grande con una de las personas que más admiro en el mundo, me dijo cosas que nadie me había dicho en la vida y estaba brutalmente enojado conmigo. Toda la semana me sentí como en otro planeta, pensaba y me ponía a llorar. Después de unos días pensé ¿Por qué me afecta tanto? y la realidad es que uno de mis sueños, actuales, es volverme como él, y el hecho de que me rechazara de manera tan brutal hizo que mis sueños se quebraran, la fragilidad de los sueños, lo que puede cambiar en un instante....

Hablando de lo que cambia en un instante, ayer también conocí a un chico de 25 que tiene cáncer desde los 19, un tumor que sale entre el pulmón y el corazón y me platicó su historia. Cada palabra que decía no podía parar de pensar en su valentía, su entereza, su coraje, y en todos los sueños que están depositados en él. El cáncer está erradicado, pero cada 3 meses llega "el día" como este chico le llama, en donde tiene que ir a hacerse  estudios para ver si sigue bien o si la vida sigue jugando con él. Según los doctores tiene un cáncer de esos que se eliminan rápido, pero rápido vuelven a salir. Y de verdad, mientras lo oía, sólo escuchaba en cómo sus sueños se tratan de salud, pero también de esperanza. Él jamás dejó de hacer su vida normal, siguió estudiando, trabajando y dice que el cáncer no lo va a vencer. Que ha tenido días muy ocuros, días que no dejará de recordar jamás, pero que lo han hecho una persona sonriente y tranquila, una persona feliz.

Son 3 cosas que me han pasado esta semana que me han reacomodado en un lugar de vulnerabilidad en el que no me encontraba hace mucho tiempo, historias que me dejan pensando, qué tan caro salen los sueños? hasta dónde estoy dispuesto? cuánta entereza tengo para seguir adelante?

En fin....

domingo, 8 de julio de 2012

Ayer fui al cine a ver "El sorprendente hombre araña" como es taquillera nos formamos desde 40 minutos antes para ser de los primeros en la fila. Cuando comenzó a salir la gente de la función anterior, salió un niño de máximo 5 años de edad, caminando con los brazos echados dramáticamente hacia atrás. Sacando el pecho y "mostrando" su fuerza. Después de dar unos pasos así hacia afuera de la sala, comenzó a "lanzar" de sus muñecas redes de telarañas como "Spiderman." Nos moríamos de la risa al ver al niño pero él ni siquiera nos notaba. Después entramos a la sala y al salir encontramos a otro niño, también muy pequeñito con una máscara de "Spiderman." Este niño estaba rodeado de adultos que lo miraban mientras él, con su máscara, lanzaba también telarañas contra los demás. Los que estábamos alrededor lo veíamos con ternura y fascinación mientras el niño sólo parecía esforzarse más en su tarea de lanzar telarañas. No le importaba que lo viéramos, ni nuestras risas, tampoco hacía más alarde de sus "poderes" cuando nos veía. Él simplemente vivía su fantasía y era muy tierno verlo sin pudor. Cuando estaba adentro de la función me acordé que cuando tenía más o menos esa edad mis papás nos llevaron a mi hermano y a mí a ver una película de ninjas. Eran 3 hermanos que se volvían ninjas y luchaban contra los villanos y se defendían de los niños que les hacían "bullying" en la escuela. Mis papás dicen que mi hermano y yo nos volvimos locos con esa película y que gritábamos en el cine y nos reíamos mucho también. Yo no me acuerdo de esos detalles pero sí recuerdo muy bien la historia de los 3 hermanos ninjas convertidos en súper héroes. Creo que es una fantasía común cuando somos niños. Tener súper poderes para poder lograr lo que queremos y poder sentirnos fuertes, invencibles, únicos y admirados. Ayer que veía a los niños en el cine me acordaba de eso y pensaba que es una parte fundamental y natural quizá como una licencia para vivir una fantasía perfecta antes de descubrir que el mundo y la vida son un poco más duras y por eso el derecho a vivir una fantasía se vuelve tan importante...

Cuauhtli

viernes, 6 de julio de 2012

Soñando despierta

Uffff estos sí, tengo millones!!!!! Todo el tiempo, de niña y en la actualidad....

Jajajaa Yo tenía seis años y me jalaba el cabello y me arrastraba (literal) por el suelo pidiéndole a mis Papás que me dejaran ser Actriz... (me dijeron: "estudia la primaria y dsps vemos") Toda la primaria, la pasé soñando... (excepto las 4hras al día que entrenaba porras y los fines de semana en los partidos de fútbol Americano que era lo único que realmente disfrutaba)

Pero en todo lo demás "ponía cara de que estaba muy atenta viendo el pizarrón" pero con los ojos abiertos me
ponía a soñar, me veía actuando; en un escenario, en una locación, en telenovelas, cine, actuando con Thalia, Colunga, o actores de Hollywood.

Acabé la primaria y me aplicaron la misma... "estudia la secundaria y vemos" A los 12 años recuerdo que le decía a mi Mamá: "Estoy envejeciendo y mi carrera se está acortando" jajaja

Así que aplicaba la misma, tenía claro que sí o sí iba a ser actriz, así que nada de la escuela (más que el taller de teatro) me interesaba. En todas las clases me ponía a imaginar.
Cuando nadie me veía: me imaginaba que estaba en una operación secreta para la URSS y andaba por los pasillos de la escuela en actitud de agente secreta misión imposible, hablaba sola o pedía permiso para ir al baño para actuar frente al espejo, mis cuadernos estaban llenos de mis mil formas de firmar un autógrafo, me imaginaba "infiltrada" en el laboratorio de química con mi bata, en cada clase actuaba que era un personaje... Jajaja Me divertía mucho y yo pensaba que así no perdía el tiempo en las clases y mientras practicaba en lo que me volvía actriz.

Un sueño muy particular... el máaaas presente y el que, creo me determinó como en "actitud" Es que me veía en limousine, en una noche lluviosa, la lluvia es algo MUY importante en el sueño porque siempre me veo viendo desde la ventana, viendo fijamente las gotas de lluvia sobre el cristal. Estoy vestida muuuy elegante, en camino a una premiación, porque voy a recibir el premio más importante de mi carrera pero voy sola (y desde esa edad, sabía que ESTOY sola, no porque en el coche no esté nadie más) sino sola como en el cotidiano; sin pareja, alejada de mis amigos y familia.
Raro, pero de niña a eso le dí una interpretación de que si quería alcanzar todo lo que quería, tenía que sacrificar ciertas cosas... Y cada que soñaba eso, despertaba suspirando y pensaba, pues sí no importa lo que tenga que dejar para alcanzar mis sueños. : ! Yo lo tomaba no tanto como sueño, sino como si pudiera ver el futuro y así estuviera.

mmm... En la actualidad sigo soñando mucho, siempre en relación a lo que quiero. Creo que como desde chica me obligué a soñar para no "frustrarme" por no poder actuar y tener que estudiar, desarrollé una facilidad para soñar, puedo acostarme con ganas de soñar con algo en específico y sí sueño con éso y despierto acordándome de algunas partes o de todo el sueño. No sé que tan valido sea, porque ahora le meto a mis sueños como tener equilibrio, y pienso también en el amor, y en compartir y que ser exitosa no significa ser infeliz. :)

Angie

Pesadillas

Aaaaaaahhhhh me he echado un clavado al pasado y... Sólo recuerdo dos pesadillas. La primera (que se repetía día tras día como por un año y me hacía despertar llorando y agitada) "Eran unas maquinas enormes, llenas de engranes gigantes que no encajaban y yo iba engrane por engrane intentando arreglar la maquinaria, no poder hacer que todos embonaran me hacía despertar en la peor de las desesperación y angustia.

La otra es que entraban a mi casa unos asaltantes y mataban a mis hermanos y a mis Papás y yo veía todo (me escondía y por alguna razón no me veían) esta era la peor, me ponía muuuuuuy mal, me despertaba de golpe llorando y me ponía a llorar, pero recuerdo que rezaba, rezaba mucho por mi familia. Hasta la fecha es a lo que más miedo le tengo, perder a mis
Hermanos o a mis Papás de forma no "natural" y violenta, recuerdo que en mis oraciones, le pedía a Dios, que si algo malo le podía pasar a alguno de los 4, mejor me pasara a mí y no a ellos y a la fecha lo sostendría.

Me parece que estas pesadillas fueron antes de que cumpliera 10años, después se fueron y no he vuelto a tener pesadillas, o al menos no que recuerde.

Angie


martes, 3 de julio de 2012

he intentado pensar en esto de los sueños, pero nomás no se me facilita, de hecho me preocupa porque resulta que mis sueños de mujer adulta, son en su GRAN mayoría escenas de mi vida cotidiana :(  o sueño con algo que viví durante el día y lo repito como loca obsesiva, o sueño con algo que haré o quiero hacer y "lo articulo",  a veces incluso resuelvo cosas o repaso textos o genero ideas de cómo hacer algo y la verdad ahora que lo hago consciente, no esta chido!!! porque no descanso. Bueno!!!! incluso puedo soñar cosas un poquitin menos cotidianas, como encuentros sexuales con gente que no es "normal" pero todo tiene cierta lógica, el tiempo lo vivo en transcurso normal, los lugares y las personas encajan...

Los sueños que ahora recuerdo, que se me quedaron grabados son:

El que ya les conté, que a demás se ha repetido, soñar que estoy en lugares (casas o edificios) que no son de formas ni dimensiones normales, por lo regular estoy huyendo de alguien y a veces alguien viene conmigo (huyendo tambien) y las puertas son demasiado pequeñas, pasillos muy muy estrechos, ventanas donde se que mi culo no pasará jajajaja, o salidas que solo un contosionista podria librar (como pasar por una tubería), el chiste es que siempre es la angustia de que me alcancen y la asfixia que me provocan estos lugares.

Tambien he soñado que vuelo y me encanta, corro y corro y de un impulso despego y puedo planear por el aire, a veces soy yo visitando a mis familiares y resolviendo problemas, y otras soy yo pero soy una heroina más de historieta, luchando contra fuerzas malignas.

cuando era chiquita me despertaba seguido llorando porque soñaba que mi papá se moría.

en fin... creo que le pediré al Dios de los acidos o a Juan pestañas, que me den un poquitin de surealismo mientras duermo.

beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeesos

AHM

Sólo aquí por Angie Bauter

Ushhh hasta ahorita baje la aplicación para escribir, mañana leo todo lo que han escrito para inspirarme y ponerme a escribir... La verdad que ahora con todo lo acontecido con las elecciones, estoy... Pfffff, no sé... decepcionada y triste y... no sé cómo explicarlo. Eso me ha llevado a una decisión de despegarme de tweeter, de
face, de instagram, de la tv y... No sé, al menos por un tiempo.
Así que, me alegra ya estar aquí, escribir aquí tiene un fin productivo, realmente productivo y honesto.
Así que a escribir!!!! Perdón la tardanza. Les mando un beso.
Angie
¡Soy fan de la bandeja roja para volar de CONASUPO! De la gomita que se vuelve Towi, y de la muñeca amarilla...
INTERESANTE: En los sueños de Alonso y de José Ramón está una semejanza. Los dos sueñan que están en pueblos, hay una pendiente, terminan siendo perseguidos y en un momento sienten que no pueden escapar ;)

También en los sueños de Miguel y Aileen está el anhelo de una vida estable y feliz: la casa, el perro, los niños. INTERESANTE.

Guajiros sueños

Abigail.


De soñar tuve mucho hace mucho…

 PRIMERO.-  Soñaba que podía volar  además de ser un sueño recurrente, era algo que ponía en práctica con una bandeja que habían regalado en la tienda CONASUPO de la esquina de la casa de mi abuela, era roja y redonda con el logotipo grabado. La usaba a manera de patín y jugaba a corretear a mi primo que era como mi hermano, pensaba que mientras más rápido corría más alto podía volar, y usaba un conjuro para que me diera más fuerza, repetía mientras corría “a que no puedes comer sólo una” mientras mi primo corría comiendo una de esas papas. Pero un día mientras corríamos en la casa de mi abuela, se cayó y se descalabró… ese fue el día que dejé de intentar volar con mí bandeja roja de la CONASUPO.

SEGUNDO.- Luego alguien me dijo que si metía un “pandita” (de esos de gomita de dulce) se iba hacer grande y tomaría vida. Guau sabía un secreto                 un secreto maravilloso que me daba la oportunidad de tener un panda para mí, como “Towi” el que había salido en 24 horas, el noticiero de Jacobo Zabludovsky. El problema era donde lo iba a guardar. Y así pasaba todas las noches pensando          ¿Cómo le diría mis papás que sabia como tener un panda de verdad que sería mi amigo? ¿Me dejarían tenerlo? Y así me vencía el sueño; imaginando la noche en que por fin metería la goma de dulce en agua caliente y al despertar tendría un oso panda en mi casa.

TERCERO.- El Santa Claus no existía para los niños mexicanos. Mi padre me lo advirtió desde que cumplí como 2 años. Pero cuando llegaba la navidad a los demás niños si les traía el Santa Claus ese menos a mí. Y pensé si es tan bueno como los Reyes Magos debería entonces conocerme y traerme a mí también algo para la navidad. Y entonces pensé que tenia que pedírselo, aun no sabía escribir, pero sí sabía que muñeca era la que tanto quería. Era amarilla, de tela, con un hoyo en la pansa, sí presionabas el hoyo salía una musiquita. Me dormí pensando en aquella muñeca, soñé que la agarraba mientras dormía y al despertar, no estaba, sólo tenía la mano en el aire. Ese Santa Claus no me entendió, y ni como decirle a mi papá pues era traición a la nación pensar en pedirle algo al gringo gordo de barbas blancas. Esa tarde me llevaron al parque a jugar en los columpios, la resbaladilla, y el sube y baja, y oh sorpresa en el camino mi mamá tenia la muñeca amarilla con el hoyo en la pansa para mí. Ella si me había entendido.

CUARTO.- Vi la película fiebre de amor con Lucerito y Luis Miguel el galán de mi tía Olivia, era muy guapo, pero era muy mayor. Una noche estuvimos juntos mientras dormía. Yo era Lucerito pidiéndole ayuda en el yate, y gritaba su nombre Luis Miguel, Luis Miguel, él vino y me rescató y por primera vez sentí el amor.

QUINTO.- Amor en silencio.  Mercedes estaba loca amaba a Fernando su hermano y odiaba a Maricela. Llega el día de la boda entre Fernando y Maricela, todos son muy felices de que se hayan casado pero Mercedes no lo soporta, y decide matarlos, llega a la hora del pastel, grita sus nombres y les dispara. Mientras todos estaban en shock yo pensé quiero ser actriz, y una buena así como la loca de Mercedes.

Un día trabajé con la loca de Mercedes, perdón, Margarita, le dije que yo siempre había dicho que ella era mi madre actriz y que algún día quería ser Mercedes, y dispararles. Esa noche se cumplió un sueño.


¡La cola de CHANGOOOO! :)
¡Miguelón! Me encantó tu historia de los Reyes Magos. Yo siempre quise uno de esos carros o trailers para niños que salían en "Chabelo" jajaja me encantaban y nunca tuve uno. Luego más grande, a punto de dejar la infancia mi sueño era tener un escenario de LEGO y ese sí lo tuve pero ya sabía que "los reyes" no eran reyes magos. Fue una isla de piratas de LEGO. jajaja me sentí muy identificado con tu relato.
¿Sabían que sobre Boulevard puerto aéreo hay unos puentes con unas bancas? Sirven o servían, ya no recuerdo si siguen estando, como miradores para ver el despegue y aterrizaje de los aviones del D.F. La gente sí llegaba a ver el movimiento del aeropuerto y admirar simplemente como los vuelos bajaban y subían.    
Esa gente no tenía dinero ni medios para viajar y mucho menos en un avión. ¿Qué creen que se imaginaban al ver aviones y saber que muchos salían fuera del país? ¿Qué se imaginaba de volar a Estados Unidos o a Europa? O simplemente la sensación de estar arriba de un avión y "volar." Cuando tenía 6 ó 7 años vine con mi familia a vivir al DF por primera vez, viajamos los 4 con Dora, la muchacha que nos cuidaba. Ella nunca había volado y me acuerdo que cuando se subió al avión estaba muy espantada, como yo me espanto ahora cuando vuelo. Dora se reía pero de nervios. Mi mamá le decía que estuviera tranquila y se reía de cómo ella estaba tan nerviosa. Yo también trataba de calmar a Dora diciendo "no pasa nada" es "bien padre" "¡ya vas a ver!" Las mismas palabras que a mí me suenan ahora tan fácil de decir pero que sigo pensando en mi interior que no eliminan por completo el riesgo de que el avión se caiga... ¡Qué pinche miedo! Clásico que te dicen: "¿por qué te da miedo? si se va a caer pues se cae y ya, no sientes nada" jajaja ¡qué consuelo! O la otra típica de "¿Sabías que el avión es el medio de transporte más seguro del mundo?" A la cual yo siempre respondo en mi cabeza: "Típico, me lo recuerdan todo el tiempo. Eso no será consuelo si a este avión sí le pasa algo, porque los accidentes pasan. Los de avión son horribles y sí han existido. Tampoco tengo miedo de a gratis. Y además no es lo mismo chocarte y vales madres que caer 10,000 pies de altura o más y hacerte chicharrón mientras sientes cómo caes al vacío en caída libre con la histeria de ciento y tantas personas que saben que se van a morir..."

Cuauhtli Jiménez