Pues cuando estaba en la preparatoria entre a un taller de teatro el cual obviamente era "patito", pero en la primera clase el maestro nos pregunto que por qué estábamos ahí y que pasáramos a hacer algo que hiciéramos bien y por qué no me puse a cantar frente a todo el salón, recuerdo la sensación de cómo la sangre subía a mi rostro y después bajaba rápidamente por todo mi cuerpo y el sudor en la espalda y la nuca, todo eso producto de los nervios y de la vergüenza que comencé a sentir en ese momento, por que obviamente sonaba horrible, vale la pena mencionar que en el taller estaban todas aquellas personas que disfrutan de burlarse de ese tipo de cosas ya que el taller de teatro solo les significaba una clase "Barco".
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