jueves, 7 de junio de 2012

Qué complicado...jajaja a ver...

De niño tenía dos sueños recurrentes, en ambos el común denominador era la angustia que yo sentía cuando soñaba (de nuevo) estas imágenes.

La primera que me aterraba llegar a la escuela, sin motivo aparente y sin haberme dado cuenta, sólo con camisa pero sin pantalones. Siempre era a la entrada a la escuela, en la reja donde me daba cuenta que estaba "desnudo" de la cintura para abajo. Creo que no se necesita ser psicólogo para entender por qué soñaba eso jajaja

El segundo sueño es uno que se seguía repitiendo hasta hace poco tiempo. Yo despertaba a la imagen de una inmensa escalera que llegaba hasta el cielo. Una escalera inmensamente alta que llegaba hasta las nubes y sólo estaba rodeada por 4 paredes de cristas (a modo de ventanas) que me dejaban ver el cielo e imaginar de ese modo la gran distancia que tenía respecto al suelo. Siempre amanecía ahí, hasta arriba o casi en la punta de la escalera. Cuando miraba hacia abajo, veía que la forma de la escalera no era regular o pareja. Algunos escalones parecían más angostos o por lo menos más peligrosos y la idea de bajar era similar a pensar en el suicidio y no sabía qué hacer... ¿revelador? Puede ser.

Alguna vez soñé con volar, volar así nomás como teniendo alas que me dejaban elevarme y trasladarme así como un pájaro...

No tengo mucha claridad sobre mis grandes sueños como la tengo sobre mis grandes pesadillas.

Me asusta mucho la idea de algun día perder a mi madre o a mi hermano...

Un sueño "guajiro" que tengo es vivir en la playa, a la orilla del mar. En la riviera maya por supuesto, cerca de Tulum o de Cancún. En una casa de una sola planta con mucha madera y unas ventanas inmensas, comiendo pescado y mariscos cada que se pueda sin que me reviente el colesterol. Me encanta el mar, la playa, por lo menos verlo. Y me gustan muchas de las cosas que significan vivir ahí como la comodidad y el agua...sí tengo algo con el agua.

Alguna vez me gustó mucho la idea de tener un hijo, niño, eso lo tenía clarísimo. Ser papá, me gustan los bebés y soy muy apapachador con ellos. Pero después pienso en todos los conflictos que hay en las relaciones padre-hijo, en lo caro que se pone todo, en la responsabilidad de cuidar de alguien más y me asusta un poco la idea.

Otro sueño increíble fue más bien por efecto de los hongos...eso fue gracias a la güera y su influencia...fueron unas imágenes muy coloridas, que pasaban rápido enfrente de mis ojos y yo no tenía control de ellas y a la vez me arrastraban a mí. Solté por un momento el control y me dejé llevar, era como esa película de Disney, fantasía. Así recuerdo que eran las imágenes y también venían con música. En mi "viaje" hacía reflexiones pero ya no las recuerdo, creo que la mayor fue la de "soltar" el control, eso que me cuesta tanto...

Cuauhtli

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